taza de té

No puedes o no quieres tomar café. 5 substitutos deliciosos

No a todo el mundo le gusta o le sienta bien el café, la bebida más habitual en los desayunos y las pausas del trabajo. A pesar de su popularidad, son muchas las personas que renuncian al café; en algunos casos por el sabor, en otras para evitar los efectos excitantes del café. El sustituto, en estos casos, debe proporcionar energía y vitalidad sin las molestias que puede provocar la cafeína.  

Por suerte, la naturaleza nos ofrece un montón de productos que son un fantástico sustituto del café, tanto en el desayuno como en otros momentos. Empezar el día con fuerza y energía es posible sin café. Si no quieres o no puedes tomar café, toma nota de estas 5 alternativas.  

CEREALES SOLUBLES

La achicoria se ha considerado tradicionalmente un sustituto del café. Se trata de una planta de sabor amargo que hacía las funciones del café en épocas de carestía. Junto con una mezcla de cereales tostados y molidos forma el conocido café de cereales. Su nombre lo indica, es una de las mejores alternativas al café.  

Eko utiliza cereales y achicoria para ofrecer un desayuno nutritivo y energético. Los cereales son fundamentales en una alimentación saludable y equilibrada, aportan hidratos de carbono complejos, que se absorben lentamente, fibra y proteínas vegetales. Combinados con leche y una pieza de fruta forman un desayuno completo, energético y saludable.  

Los cereales solubles son mucho más que una alternativa al café, son una bebida completa para empezar el día con energía.

Eko natural
CACAO

La leche con cacao no es una bebida exclusiva para niños, ni mucho menos. Una taza de leche con cacao soluble o cacao puro en polvo es una de las alternativas al café más popular, para todas las edades.  

El cacao es rico en fibra y en antioxidantes. 

Como en el caso del café o de los cereales para beber, el cacao se puede preparar con leche, una bebida vegetal o, incluso, solo con agua. Prueba a añadir a tu taza de cacao un toque de canela, vainilla, cardamomo o la especia que más te apetezca.  

INFUSIÓN DE JENGIBRE

Aquellos que buscan el efecto revitalizante del café con una alternativa, la respuesta la encontrarán en el jengibre.  El jengibre es una raíz que se consume de muchas formas, confitada, en dulces o en forma de infusión, que es la que nos ocupa en este caso.  

La infusión de jengibre es perfecta tanto para empezar el día como después de una comida pesada. Para prepararla, calienta agua hasta hervir, corta unas rodajas de jengibre fresco o rállalo y añádelo al agua caliente. Espera unos 5 minutos y ya puedes colar la infusión.  

El sabor ligeramente picante del jengibre activa los sentidos y nos ayuda a entrar en calor. Por eso, esta infusión apetece especialmente cuando hace más frío. Después de una comida contundente, verás que bien te sienta una infusión de jengibre.  

El jengibre puede combinarse con limón, canela, cúrcuma, etc. La combinación de jengibre, limón y miel resulta muy reconfortante.

jengibre

El té es, sin duda, el substituto del café más popular. Podemos afirmar que el mundo se divide entre los partidarios del té y los del café.  

Conocemos como té a la infusión de hojas de la planta, Camellia sinensis, de la que existen muchas variedades distintas. El té, como el café, tiene propiedades estimulantes gracias a la teína. Esta sustancia, de hecho, es igual a la cafeína. Se trata de un alcaloide presente en varios alimentos que recibe nombres diferentes en cada caso. El efecto de la teína y de la cafeína no es el mismo ya que la concentración en cada alimento es diferente.  

La variedad de tés es muy amplia, con diferentes intensidades y sabores. Desde el clásico té negro del desayuno hasta el delicado té blanco o los populares té verde y té rojo, existe un té para todos los gustos.  

KOMBUCHA

El kombucha es un producto originario de China elaborado con té y azúcar. La particularidad de este té es que está fermentado y tiene propiedades probióticas, es decir que ayuda a mantener y alimentar la flora intestinal.   

El kombucha es ligeramente efervescente debido a la fermentación y tiene un sabor entre ácido y dulce. La fermentación no afecta a la teína del té, por eso mantiene sus propiedades estimulantes.  

kombucha

Si buscas un substituto de la cafeína, pero adoras el aroma y el sabor del café, la mejor opción es el café descafeinado. Se trata de un café sin cafeína, que se elimina del grano de café de forma natural, solo con agua.  

En cambio, si no te gusta el café o quieres reducir su consumo, los cereales para beber, el cacao, el jengibre y el té pueden ocupar su lugar. Es una forma original de que tus desayunos sean más variados y deliciosos.